Colombian Red Cross’ work with refugees and deportees.

Por español desplázate hacia abajo en la pantalla

As you might know, Colombia and Venezuela share a border stretching over 2000 km, and a similar history of the Spanish Empire and Gran Colombia. Still, diplomatic relations between the two countries have evolved to be one characterized by difficulties. Most recently, the closing of important border crossings, and the deportation of over a thousand Colombians living in Venezuela. Several thousands have also fled back to their native country more or less voluntarily. Cúcuta, Norte de Santander, where we live and work, is located on the one of these borders, thus, it has been an important city in managing the situation.

The last temporary shelter in Cúcuta.

The last temporary shelter in Cúcuta.

Alongside other organizations and governmental institutions, the Colombian Red Cross has been coordinating temporary shelters for thousands of refugees and deportees. At the moment, the Colombian Red Cross are in charge of administrating the entire operation. Volunteers and employees from all over the country have been coming to the district to assist with the crisis, hard work executed with great commitment. The shelters are fully staffed 24 hours a day, and has been so for more than 50 days.

The psycho social team arranging an activity.

The psycho social team arranging an activity.

At the shelters, the deportees are provided three meals a day, health services – physical and psychosocial, access to shower and washing facilities, and most importantly; a safe place to stay and sleep.

From what we’ve heard, Norwegian news sources do not mention the crisis that has been going on here, to our surprise. We recommend those of you who wishes to learn more about the ongoing situation to check out these links:

Photo gallery / TheGuardian.com

Venezuela-Colombia migrant crisis / Wikipedia.org

Humanitarian snapshot / UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs (OCHA), Refworld.org

El trabajo de Cruz Roja con refugiados y deportados

Como ustedes sabrán, Colombia y Venezuela comparten un límite territorial de 2.219 kilómetros que separa a los dos países, y tienen una historia similar desde la colonización española hasta la Gran Colombia. Aun así, las relaciones diplomáticas han evolucionado con el transcurso de los años hasta llegar a un conflicto diplomático. Lo más reciente, es el cierre de la frontera entre los dos países, y la deportación de miles de colombianos que residían en el vecino país Venezuela. Además, los colombianos han regresado a su país de origen más o menos voluntariamente. Cúcuta, Norte de Santander, donde vivimos y trabajamos está ubicada en una de estas fronteras más grande, y ha sido líder en el manejo de la emergencia.

Junto a otras organizaciones e instituciones gubernamentales, La Cruz Roja Colombiana ha sido coordinadora de diferentes albergues temporales donde se encuentran miles de refugiados y deportados. En este momento, La Cruz Roja Colombiana se encuentra a cargo de la administración del único albergue que permanece en operación.  Voluntarios y empleados de La Cruz Roja Colombiana de todo el país han venido colaborando en la emergencia, es un duro trabajo, ejecutado con gran compromiso. En los albergues permanece todo el personal logístico de Cruz Roja Colombiana 24 horas al día, y ha sido así por más de 60 días.

En los albergues, los deportados y refugiados son previstos de tres comidas al día, servicios de salud, apoyo psicosocial, acceso a duchas, unidades sanitarias, lavaderos, y lo más importante; un lugar seguro para permanecer y dormir.

Ver nuestras fotos del trabajo aquí.